viernes, 10 de diciembre de 2010

EL REAL MADRID DE FLORENTINO O AL CONTRARIO

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Lo caro es barato: Florentino Pérez

En su regreso a la presidencia del Real Madrid, Florentino Pérez ha alardeado de que “lo barato sale caro”. Bajo esta premisa contrató a Kaká por US$94,8 millones y a Cristiano Ronaldo por US$130 millones, el fichaje más caro de la historia.

Por JUAN A. MEDINA EFE REPORTAJE ESPECIAL PARA PODER
Foto: EFE


Cada una de las palabras que emite Florentino Pérez, de 62 años, parecen estudiadas, sacadas de un guión muy bien preparado y que nada deja a la improvisación. Tiene tan medido su discurso que es raro una salida en falso. Y su estrategia, objeto de estudio. Así ha sido en toda su trayectoria profesional, al frente de sus empresas de construcción, desde que comenzó a gestar su fortuna a principios de la década de los ochenta.

Casi tres décadas después, Florentino Pérez es uno de los hombres más ricos de España, con una fortuna de US$1.800 millones, según reveló la revista Forbes, y dirige la constructora ACS (Actividades de Construcción y Servicios), el primer grupo constructor y de servicios español y tercero de Europa, con unos 105.000 trabajadores a su cargo.

La vida de este ingeniero de caminos, canales y puertos, nacido en Madrid en 1947, ha estado ligada a importantes proyectos empresariales (con inversiones estratégicas en compañías como Abertis e Iberdrola), como el que le ha llevado por segunda vez a la presidencia del equipo de fútbol de sus amores.

Tras su primer mandato como presidente del Real Madrid (2000-2006), donde acabó con una deuda de US$400 millones y convirtió al club madrileño en el más rico del mundo, Florentino Pérez ha iniciado su segunda etapa al frente del equipo blanco con la misma fuerza con la que se prestará ya hace nueve años.

“Tenemos un proyecto innovador y estable para intentar construir un equipo que gane y dé espectáculo, con grandes jugadores, donde la ética sea indestructible y marque el comportamiento. Haremos un gran símbolo y un ejemplo para reconstruir el sueño de los madridistas. Hagamos entre todos que vuelva la ilusión”, anunció el primero de junio, tras tomar posesión como presidente del Real Madrid.

Dicho y hecho. Pocos días después se anunciaba el fichaje del brasileño Kaká y más tarde el acuerdo con el portugués Cristiano Ronaldo, considerados los dos mejores jugadores del momento –con permiso del argentino Messi–, con un desembolso de US$224,8 millones, cifras que han levantado un gran revuelo en una época marcada por una profunda crisis económica mundial.

El “ser superior”, como le definiera Emilio Butragueño, ha sido de los pocos que no han hablado tras los “pelotazos” futbolísticos. Guardando silencio, Florentino Pérez ha sido testigo de todo tipo de comparaciones, de que con las cantidades que pagó por estos dos jugadores se cubriría la cuarta parte de los US$1.000 millones que Unicef solicitó a comienzos de este año para hacer frente a los programas de ayuda humanitaria en África, del número de hospitales que se podría construir, de escuelas, clubes de fútbol que se financiaría… y de todo tipo de críticas llegadas desde sectores de la política, de la economía y del propio fútbol, representados principalmente por sus rivales más directos.

Ha dejado que sus colaboradores más cercanos dieran la cara y los argumentos ante el elevado costo de estos fichajes. “Llevar el discurso del dinero que han costado hacia el terreno de la moralidad es desenfocar totalmente el debate, además de que es una gran tentación para los demagogos, que tiene muy poco sentido”, explicaba su director deportivo, Jorge Valdano, en una entrevista con EFE. “Si los hubiéramos comprado hace tres años, nos hubieran hecho responsables de la crisis mundial”, bromeaba Valdano en la misma entrevista.

El dinero de Florentino


“¿De dónde saca el dinero Florentino?”, se pregunta Alfredo Relaño, director del diario deportivo As. “De los bancos”, se responde a sí mismo. “Allí es donde está el dinero. Y si se lo prestan a él (o al Real Madrid) es porque el plan que les presenta les convence, ni más ni menos”.

El primer convencido ha sido Caja Madrid, que otorgó al Real Madrid un préstamo de US$106 millones, con garantías relacionadas con los ingresos que recibirá el club de los derechos televisivos, según anunció la Agencia EFE. La misma cuantía se especula que concederá el Banco de Santander, acuerdo sin confirmar por ninguna de las dos partes (en círculos económicos se da por hecho), que de concretarse sumaría la cantidad de US$212 millones que permitirían al Real Madrid y a Florentino Pérez afrontar los “megafichajes” de Kaká y Cristiano Ronaldo.

La operación con ambas entidades financieras estaría respaldada por la solvencia del club madridista, el más rico del mundo, según la empresa de auditoría Deloitte, que cifra su facturación en US$475 millones en el 2008, el doble de lo que ingresaba en el 2002, y sólo un 4% más que el año anterior, el crecimiento más modesto en los últimos años, una situación que no comulga con la forma de ver los negocios de Florentino Pérez.

Tras su última asamblea general, celebrada en marzo pasado, el Real Madrid anunciaba un saldo de tesorería de alrededor de US$111 millones y que cerraría la temporada 2008-09 con unos ingresos de explotación superiores al presupuesto inicial de US$565 millones (el presupuesto mayor de un equipo de fútbol).

Según el periódico El País, el Real Madrid debe US$692 millones, una deuda a la que Florentino pretende hacer frente con la rentabilidad que espera de sus fichajes.

La estrategia de Florentino es similar a la que siguió en su anterior etapa, cuando fichó al francés Zidane por US$101 millones (2001); al portugués Luis Figo por US$84 millones (2000); al brasileño Ronaldo por US$61 millones (2002) y al inglés David Beckham por US$48 millones (2003): que cada estrella que contrate ceda el 50% de sus derechos de imagen en los contratos publicitarios que firmen desde su llegada.

De esta manera, el Real Madrid se asegura la mitad de los ingresos publicitarios de sus grandes estrellas y abre aún más el mercado norteamericano y asiático, en el caso de Cristiano Ronaldo, y el latinoamericano, por la presencia de Kaká.

Además, la llegada de estas estrellas permite a Florentino Pérez renegociar al alza los contratos que el club mantiene por los derechos de televisión, acuerdos de patrocinio (la firma de apuestas Bwin se anuncia en su camiseta y paga US$23 millones al año), ropa deportiva (Adidas), explotación de palcos privados y subir los precios de publicidad, partidos amistosos y las posibles giras que el club pueda emprender por Asia o América.

Para Florentino, la contratación de jugadores estrellas multiplica los ingresos del Real Madrid. “Lo que parece caro luego es lo más barato. En mi anterior época, el más barato fue Zidane, que parecía muy caro porque pagamos US$101 millones”, señaló días antes del acuerdo con Kaká y Ronaldo.

Para Valdano, la contratación de estos dos futbolistas es “una inversión” importante, pero que “no es más que el comienzo de un círculo virtuoso que termina por traer al club soluciones deportivas y económicas”, puesto que se calcula que el desembolso se revierta en ingresos en un breve plazo de tiempo.

“Dentro de una crisis como la que se está viviendo, estos precios producen un enorme impacto, pero basta con abrir cualquier periódico económico para encontrarnos con recomendaciones de que las empresas tienen que invertir, intentar activar la economía. Exactamente eso es lo que está haciendo el Real Madrid”, asegura.

Y eso es lo que pretende Florentino, “autor” de los cuatro fichajes más caros de la historia del fútbol (Cristiano Ronaldo, Zidane, Kaká y Figo), un “ser superior”, el “Obama blanco”, como le definiera un periodista, que no se conforma con lo logrado. Entre sus planes hasta el 31 de agosto está gastar otros US$193 millones en nuevos fichajes.



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